Días atrás hemos hablado del movimiento generalizado de los foodies en Barcelona.

Recordamos que este término no debería confundirse con una persona gourmet, porque los foodies son personas amateurs. Estas personas se dejan llevar por su pasión gastronómica y tienen un interés particular en los restaurantes de Barcelona, sus bodegas y las inauguraciones de nuevos locales.

Un foodie seguramente te podrán comentar como un hallazgo inesperado, ese restaurante en Barcelona con la mejor paella en el Gótico de Barcelona, las mejores tapas en un restaurant de la rambla o la pastelería que elabora la nata más exquisita.

Este movimiento surge para satisfacer la necesidad de escapar de las cadenas de comida basura y sobre todo de los alimentos prefabricados. Poco a poco, este movimiento se ha ido conociendo con la aparición de chefs, periodistas y críticos gastronómicos.

Los foodies dan a conocer lugares insólitos en los que comer la mejor fideuá en la Barceloneta, la mejor paella en la rambla o la reinvención de platos mediterráneos que se alejan del pan con tomate.

La mejor paella en el Gótico Barcelona

En la actualidad, ciudades como Barcelona que gozan de una economía desarrollada han permitido la aparición de más foodies y el fenómeno se ha convertido en una tendencia creciente, sobre todo en la degustación de las mejores paellas en la ciudad condal.

Cualquier catalán con un paladar voraz de nuevas y apetitosas experiencias, por ejemplo, no puede dejar de visitar el Restaurante Ferrán con las paellas del chef Antonio. Es un sitio indispensable que debe conocer si desea descubrir los sabores de una paella hecha con amor y con ingredientes directos de la huerta.

Este movimiento se apoya de la red, porque la considera como una fuente valiosa para compartir sus experiencias y opiniones. Pero la fórmula, es determinar un hilo narrativo en cada escenario, en cada restaurante en Barcelona, con cada comida, con cada bebida… encontrar una visión auténtica y profunda de esa experiencia gastronómica.