¿Qué ha pasado con la dieta mediterránea? El ritmo que seguimos hoy en día está afectando a nuestra alimentación, en muchos casos la gente ha abandonado la dieta mediterránea que seguían sus padres. Por ello queremos recordar en qué consiste y sus múltiples beneficios.

¿Qué es la dieta mediterránea?

La principal característica es que es una dieta completa y equilibrada compuesta principalmente por; verduras, frutas, cereales, vino, pescado, pero también carne y lácteos. No podemos dejar de hacer una mención especial al aceite de oliva, elemento estrella de esta dieta, puesto que es la única que utiliza el aceite de oliva como fuente de grasa principal.

Beneficios de la dieta mediterránea

Los beneficios de la dieta mediterránea se deben a una combinación equilibrada de alimentos bajos en grasas saturadas, principalmente:

Aceite de oliva: la dieta mediterránea se basa en utilizar casi de forma exclusiva el aceite de oliva como fuente de grasa, puesto que reduce notablemente el riesgo de sufrir enfermadades coronarias, frente a otro tipo de grasas que no son ricas en ácido oléico.
Frutas y verduras: por su alto contenido en fibra e hidratos de carbono, es recomendable consumirlos con cierta frecuencia.
Cereales: se recomienda el consumo diario de pan, arroz, pasta u otros cereales, sobre todo aquellos que sean integrales.
Pescado y marisco: se recomienda consumir pescado con una gran frecuencia, puesto que ayuda a prevenir enfermedades del corazón, sobre todo los pescados conocidos como azules, por su alto contenido en omega 3. La carne roja también es indispensable en una dieta equilibrada, pero su consumo debe de ser en menor medida. En España el restaurante-marisquería es muy común, especializado simplemente en estas comidas, y cuentan con productos del mar de primera calidad.
Lácteos: el consumo diario de leche, yogures, queso u otros lácteos es muy importante para el correcto desarrollo y protección de los huesos.
• La mejor forma de preparar los alimentos es al vapor, plancha u horno, evitando frituras y cocciones.

Por ejemplo, cambia el desayuno típico de café con leche y algo de bollería por unas tostadas con aceite de oliva, algo de verdura y bollería. Aunque mucha gente los infravalora, los desayunos son la comida más importante del día, por lo que debemos cuidarlos en gran medida.

La dieta mediterránea es mucho más que una combinación de comidas, es una forma de vida saludable transmitida de generación en generación. Debemos de hacer un esfuerzo por integrarla en nuestras costumbres, para prevenir la obesidad y sobrepeso, de alto riesgo para nuestra salud.

En Restaurante Ferran somos conscientes de la importancia de mantener la dieta mediterránea para nuestro bienestar, por ello elaboramos nuestra cocina siguiendo las tradicionales recetas y con alimentos frescos de la zona.