El jamón es sin duda un manjar dentro de nuestra gastronomía que se ha hecho eco fuera de nuestro país, su exquisito sabor ha ido sumando fanáticos a lo largo del mundo. Un buen jamón requiere el seguimiento de un proceso muy cuidado y exigente, sobre todo en lo relativo al cuidado del animal, en lo que a alimentación y hábitat se refiere.

Esto permite obtener una delicia para muchos paladares, pero no todo se queda en tener un producto de 5 estrellas, sino que hay que saber tratarlo. Aquí entra la importancia de saber cortar jamón en casa para poder disfrutar de su sabor igual que si fuera cortado por un profesional. Es indispensable que las lonchas cortadas sean lo más finas posibles, que no sean extremadamente grandes y que contengan algo de grasa para que estén más jugosas.

El corte del jamón se puede realizar a máquina o bien a cuchillo, además de que en los hogares no es habitual contar con maquinaria para cortar jamón, es preferible cortarlo a cuchillo ya que se conserva mucho mejor tanto el aroma como las cualidades de la grasa.

¿Qué se necesita para cortar jamón en casa?

El material imprescindible para llevar cortar a cuchillo es un afilador, un cuchillo jamonero preferentemente con una hoja larga, estrecha y flexible y un portajamones. Las pinzas ya son un elemento opcional.

¿Cómo cortar jamón en casa?

En primer lugar tendremos que considerar un par de medidas de seguridad como colocar el jamón sobre un soporte estable e indicado para este fin. La mano contraria a la del cuchillo ha de estar siempre a mayor altura que la que maneja el cuchillo, que ejecutará el corte lentamente ejerciendo la mínima fuerza posible.

Hay que colocar el jamón en el portajamones de forma que se adapte a nuestra posición lo máximo posible, para no forzar en exceso la posición mientras se ejecuta el corte. Para que el jamón no se reseque en pocos días es preferible comenzar a cortar por la zona de la babilla, en este caso se colocaría el jamón con la pezuña mirando hacia abajo.

Antes de realizar el primer corte es necesario pelar el jamón, es decir retirar la piel y la grasa exterior, si no se va a consumir todo se puede ir pelando según se consume para mantener el jamón jugoso.

Los cortes han de realizarse siempre en dirección contraria a la pezuña, lo más finas posibles y cortas (6 cm), a medida que se vaya avanzando en el corte se irá retirando la piel y grasa exterior.

Esperamos que disfrutéis de un maravilloso jamón cortado en casa, al lado de un magnífico vino. ¿Preferís el jamón cortado por un profesional y listo para disfrutar? En nuestro restaurante disponemos de jamón recién cortado de primera calidad.